
Definición de la propiedad: baldíos, latifundios y reforma agraria, resguardos
La expansión de la frontera agrícola en tierras que se creían deshabitadas pero que pertenecían a pueblos indígenas y el extractivismo crecieron bajo el manto de la Republica. En su afán por el crecimiento económico, alcanzar el progreso y modernizar al país, el Estado colombiano, sin importar la filiación política de los gobiernos, se abrió paso en el mercado mundial con la explotación de recursos naturales y productos agrícolas.
Primero fueron la quina y el añil, luego le siguieron el tabaco y el café, después, en el siglo XX, con el auge de la industria petroquímica y de combustibles, grandes territorios del país quedaron en la mira de aventureros, políticos e ingenieros, financiados por las multinacionales para arrebatarle de sus entrañas lo que se llamó el oro negro. Con el paso del tiempo la explotación de recursos naturales se expandió a otros sectores mineros: carbón, níquel y otros más, sin contar el establecimiento de grandes plantaciones y ganaderías.
Hoy, el extractivismo y la expansión de la frontera agrícola siguen suscitando grandes debates. Sus defensores argumentan que ha sido la manera como el país ha progresado y sus detractores enfatizan en los daños reales infringidos al ambiente y a las comunidades indígenas y campesinas del país. Más allá de los beneficios económicos o de quienes se han enriquecido, lo cierto es que estas prácticas han causado grandes vorágines a lo largo y ancho del territorio que, lejos de acabar, siguen ocurriendo.
Estos son apenas unos pocos casos en los que el extractivismo y los grandes cultivos han producidos grandes tragedias:
1. Las bananeras de Magdalena: primera mitad del siglo XX.
Según los relatos de los ette eneka, conocidos como chimilas, las plantaciones bananeras que cobraron auge desde inicios del siglo XX redujeron aún más sus tierras.
2. Mina de carbón Cerrejón en La Guajira: 1970 en adelante
La gran mina de carbón a cielo abierto no solo ha reducido el territorio ancestral de los wayuu y comunidades afrocolombianas, sino que ha traído grandes conflictos sociales en la región.
3. Explotación petrolera en Barrancabermeja y ampliación de la frontera agrícola en el Magdalena Medio: siglo XX
La sed por el oro negro y la búsqueda de las tierras fértiles ubicadas en el valle del Magdalena Medio acarreó la extinción del pueblo indígena de los Yariguíes.
4. Explotación petrolera y cultivos de coca en Orito Putumayo: 1940 en adelante
Hacia la década de 1940, la explotación petrolera en la región causó el desplazamiento de miles de indígenas kofán y siona, décadas después la situación no mejoró para ellos, ya que tuvieron que soportar el flagelo del narcotráfico y otras economías ilegales.
5. Expansión de la frontera agrícola en Guaviare: segunda mitad del siglo XX en adelante.
La ampliación de la frontera agrícola llevada a acabo desde la segunda mitad del siglo XX en la Amazonia, promovida en algunos casos por el mismo gobierno, ha causado grandes tragedias, entre ellas el contacto con los nukak, quienes trataron de mantenerse aislados de la cultura blanca y colona durante décadas.
6. Rio Caquetá: finales del siglo XX en adelante
La minería ilegal se ha tomado los ríos de la Amazonía. La búsqueda de oro en sus orillas y lechos ha causado inmensos daños ambientales y sociales. Principalmente, el envenenamiento de las aguas por mercurio. Hoy, comunidades indígenas de las riveras de río Caquetá tienen en su sangre niveles de mercurio muy por encima de la medida normal, condición que amenaza su supervivencia.
